



Segundo Milagro atribuido por la intercesión de Narcisa de Jesús |
Edermina Victoria Arellano Plúas, que hoy tiene 20 años, terminará su bachillerato
este año. Luego desea trabajar como secretaria. La niña que recibió el segundo milagro de Narcisa de Jesús, vive en Nobol. Juan Pesántez, primera persona sanada por la beata, disfruta de una vida saludable en Guayaquil. Edermina Arellano, aprendió el oficio de corte y confección, pero no se imagina dedicada a la costura como la beata Narcisa de Jesús Martillo, a quien, dice, debe la vida. La joven que, según la Iglesia, recibió un milagro de la sierva, tras la reconstrucción de sus genitales externos, se considera una devota de la Beata, aunque no intenta seguir sus pasos. Edermina se imagina en una oficina contestando llamadas y manejando el computador, y no descarta casarse y tener hijos. |
De hecho, el próximo año será bachiller en Secretariado en el colegio Narcisa de
Jesús, regentado por la parroquia de Nobol, donde está becada. “Hago todo lo que
puedo”, responde cuando se le pregunta por sus calificaciones y dice que “prefiere
taquigrafía a matemáticas”. La joven aclara que, aunque el Vaticano la registra como Edelmina en la carta de aprobación del milagro, su nombre correcto es Edermina. Ella se ha convertido en protagonista de las noticias en Nobol en estos días. Los medios de comunicación la buscan para entrevistas. También algunos feligreses preguntan por ella, quieren conocerla porque creen que es “muy afortunada” al haber recibido un “favor de Narcisita”. |
Publicado: Marzo 12, 2006 EL UNIVERSO |
Su madre, Victoria Plúas, la encomendó a la beata Narcisa de Jesús. Pero la niña
también oró ante la cripta de la sierva de Nobol hasta que “se cumplió el milagro”
el 26 de mayo de 1994. Desde entonces, la joven se ha interesado más por la vida de la Beata, ha leído biografías y tiene estampas en su casa del recinto Las Agüitas, de Colimes. Allí pasa los fines de semana, con sus padres, Tomás Arellano y Victoria Plúas; y sus cuatro hermanos menores: Juan, Martha, María y Reina. Con ellos comparte los quehaceres domésticos. Prefiere lavar ropa. De lunes a viernes está en Nobol, donde estudia y ayuda en la oficina parroquial, junto a Fanny, la secretaria del Santuario También dedica ratos a la distracción. Le gusta pasear con amigos y no le atrae el baile. Tiene un enamorado con el que lleva 1 año 3 meses de relación. Desde el lunes pasado, Edermina dedicó tiempo para cuidar a su madre, quien se sometió a una operación de vesícula de la que se recupera en Daule. Victoria está feliz porque la Beata será Santa y en eso, dice, tuvo que ver el milagro realizado a su hija. Edermina también se emociona por la santificación. Frente a un retrato de la Beata dice que ella es importante, pero, “más importante es Jesucristo”. |
Habla despacio y en voz baja. Cuenta que a los 9 años sufría porque sus hermanas
le decían que “no era igual a ellas”, por el defecto anatómico con el que nació.
“Solo se veía aquella parte por donde podía orinar”. “Pensaba que me iba a morir,
los médicos lo decían”, recuerda. |