


Santuario Arquidiocesano de Narcisa de Jesús, se construyó gracias al esfuerzo de
Mons. Plácido Muñoz Macías. Dedicado al culto divino el 22 de agosto de 1998, el cuerpo de la beata Narcisa reposa dentro de una urna de bronce, en su definitiva morada bajo el altar, tumba que se ha construido, según la más antigua tradición de la Iglesia, pues "para honrar los cuerpos de los mártires y de otros santos y para demostrar que el sacrificio de los miembros tuvo principio en el sacrificio de la cabeza", que es Cristo, como lo enseña San Ambrosio y lo repite el Ritual de Dedicación de Iglesias, se entierra los cuerpos o reliquias de los santos, bajo los altares. |

